domingo, 13 de febrero de 2011
No es personal (basado en hechos reales)
viernes, 21 de enero de 2011
Pacto de ficción
Explicado con un ejemplo práctico (los que me siguen ya saben cómo gozo yo con los ejemplos prácticos), pacto de ficción es lo que hacen los niños al jugar cuando pronuncian la antológica frase: "¿Vale que yo soy Spiderman y tú Venom (que cada uno ponga los nombres que prefiera) y peleamos?". Si uno de los niños no lo acepta les fastidia el juego a los demás. De hecho todos hemos sufrido a estos niños de nula imaginación, niños pejigueros que le sacan punta a todo y que nunca te dejan jugar a gusto. Entre los adultos no falta tampoco el que fastidia la diversión por no aceptar el pacto. La Hija de la luuunaaaa y yo juramos que nunca volveríamos a ir con Eufrasio a ver una película de miedo. Eufrasio no acepta el pacto de ficción y se pasa toda la sesión muriéndose de risa y, claro, no te deja pasar miedo a gusto, que es para lo que has ido al cine. Cuando se lo recriminamos siempre nos sale con lo mismo: "Es que eso es una tontería, vamos a ver ¿quién va a ser tan tonto para ir él solo a mirar en una cueva oscura?" Yo es que no lo puedo soportar, y eso que Eufrasio es filólogo y ha venido conmigo a las clases de Teoría de la Literatura, pero nada, no acepta el pacto de ficción.
Ya que la vida imita a la literatura, como todo el mundo sabe, también para vivirla es indispensable aceptar todos los días pactos de ficción. Si no lo hacemos hay dos desastrosas posibilidades: mirar cara a cara a la realidad desnuda y, como consecuencia, suicidarse o, lo que es mucho peor, caer en el autoengaño permanente (el triunfo de las religiones es prueba de ello)
miércoles, 5 de enero de 2011
Noche de Reyes
viernes, 31 de diciembre de 2010
Querido 2010
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Cosas que he aprendido en los libros...
...que todas las familias felices son iguales, en cambio las desgraciadas lo son cada una a su manera.
...que el infierno son los otros.
...que la guerra siempre la hacen los ricos contra los pobres para poder seguir abusando de ellos.
...que toda la vida es sueño.
...que los cuerpos se atraen con una fuerza directamente proporcional al producto de sus masas.
...que el crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la luz dorada de la nostalgia.
...que la desazón que causa el amor sólo se cura en la cama.
...que Napoleón sucumbió en Waterloo.
...que poderoso caballero es don Dinero.
...que uno puede contar su vida en el momento que quiera y no tiene por qué empezar por el principio.
...que las mujeres piensan con claridad hasta el sexo y los hombres empiezan a pensar con claridad después del sexo por culpa de la oxitocina y la testosterona respectivamente.
...que la vida es una equivocación.
...que todos los hombres son iguales, pero algunos más iguales que otros.
...que mientras haya en el mundo primavera habrá poesía.
Y entonces salimos y contemplamos las estrellas.
martes, 28 de diciembre de 2010
Amores de película
Analicemos algunos de esos momentos estelares de amores de película y cómo habrían sido en el mundo real.
Top Gun, gran película de nuestros años mozos. Hubo un tiempo en el que Tom Cruisse era un tío guay y no un enajenado comeplacentas. De hecho tendría que dedicarle un blog entero a él solito. Meg Ryan, otra que tal canta, le grita a su chico desde la otra esquina del bar "Eh potro mío llévame a la cama o piérdeme para siempre", y entonces él se enamora aun más de ella y le echa el polvazo de su vida. Vamos a ver, si tú le gritas eso a un tío delante de sus amigos puede que te dé lo tuyo y lo de tu prima, eso no lo niego, pero nunca te considerará nada más que una golfa que llevarse al catre de vez en cuando, y desde luego nunca te presentará a nadie que le importe mínimamente.
Oficial y caballero, otro momentazo, después de estar toda la película usándola para descargar la huevera, Richard Gere (gran hortera y mejor persona) se presenta en el curro de Debra Winger y se la lleva de allí en brazos mientras la compañera más puta y mala de toda la fábrica (la cual se ha quedado sola por mala remala) le grita aplaudiendo "¡te lo mereceeees!". Vamos a ver, que esto tiene enjundia. Alguien que te ha estado usando para meter no va a cambiar de opinión y se va a casar contigo, si no ha querido nada serio al principio ¿por qué va a quererlo después de tres meses de sexo gratis y sin complicaciones?. Y aun en el caso remoto de que se enamorase de ti lo que JAMÁS ocurrirá será que se presente en tu curro y te saque en brazos. Lo que en realidad sucedería sería esto: después de divertirse en la cama contigo va y se casa con una mosquita muerta que sólo le deja hacerle el amor cada dos semanas y después de suplicarlo mucho, encima te echan del curro y le renuevan el contrato a la puta mala (que además es una inepta) y se ríe de ti mientras tú te piras, por tu propio pie, por supuesto.
Y ¿qué decir de Dirty Dancing? ¿De verdad algún hombre se presenta ante tus padres y, cogiéndote de la mano, dice aquello de "No permitiré que nadie te arrincone"? Y luego además se pega un pedazo de baile contigo, que, dicho sea de paso, has aprendido a bailar de puta madre en cuatro ratos y a escondidas.
Pero la que más engaña de todas, la peli más puta y traicionera, sin duda, es Titanic. Leonardo di Caprio le salva la vida a Kate, se la lleva de fiesta, le echa un polvo místico-cósmico y luego, para rematar la faena, tiene la delicadeza de ahogarse antes de convertirse en un novio pesado, gordo, calvo y que eructa viendo el fútbol. No me jodas, por favor, ese detalle no lo tiene nadie.